PARAÍSO CHANCHAMAYO: UNA EXPLORACIÓN POR LA SELVA CENTRAL

Editora: Gloria Alvitres Aliaga

Al valle de Chanchamayo le dicen el paraíso y razón no falta para quedarnos atrapados por esa selva templada y mitológica.

A solo 7 horas de Lima, la primera ciudad que nos recibe es San Ramón, conocida como Puerta de Oro de la Selva Central porque alberga una antigua mina de oro y zing.  En el camino entre Tarma y San Ramón se puede vivir el tránsito entre la sierra y la selva, con solo pasar un túnel aparece ante nosotros una vegetación tan abrumadora que parece que quiere tocar los autos.

La ciudad de San Ramón tiene una plaza particular . En medio de ella hay un pequeño estanque con plantas acuáticas y flor de loto que revelan la influencia japonesa en la zona.  A media hora se encuentra la catarata el Tirol y a 45 min la catarata de la Virgen, llamada así porque según algunos testimonios, la virgen María se habría aparecido allí. Se puede acceder a ellas en auto particular o en tour. Alrededor de la Plaza de Armas se encuentran varias empresas que ofrecen servicios al turista el costo de los recorridos varía entre 30 y 50 soles.

San Ramón es una ciudad comercial donde se encuentran todos los servicios. A 20 minutos está La Merced, fundada en 1634 por sacerdotes franciscanos. La segunda ciudad de Selva fundada por sacerdotes franciscanos y hogar de la Revolución de Juan Santos Atahualpa , mítico precursor de la independencia peruana que alzó a los ashaninkas y yaneshas contra el imperio español.  La Merced, es el hogar de las cremoladas y los helados artesanales. Verde –lluviosa , su temperatura oscila entre los 26 y 19 grados, lo mejor de esta tierra es el café que se puede probar en cremolada, pasado, expreso, en helado y en trago.

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Fotografía: Daniela Zambrano

Si se desea comprar un buen café a precio justo se recomienda la cafetería Hiland Cofee, que tiene certificación de comercio justo. No se puede dejar de probar el helado de quito quito , una fruta silvestre de la selva que se parece a la naranja pero tiene un sabor especial parecido a la carambola.

En los alrededores de la Plaza de La Merced hay varios tours que diariamente realizan salidas a San Ramón y el valle del Perené donde se encuentran las cataratas más conocidas: Balloz y Velo de Novia.  Antes del tour se puede llegar al Mirador de la Merced en mototaxi. Costo: 1,5 soles.

Caídas de agua de más de 50 metros

Por su relieve de selva alta, las cataratas del valle de Chanchamayo son gigantes que se muestran amablemente a los viajeros. Balloz, ubicada en el corazón de Perené tiene 50 metros de altura y se puede ingresar a ella sin problemas porque en su base hay pozas. La entrada a la catarata tiene un costo de dos soles.  A 5 min se encuentra la catarata Velo de la novia, una caiuda de agua de más de 70 metros que se asemeja al traje blanco de una mujer en nupcias.

ATENCIÓN, al ingreso de las cataratas hay monos sentados en sillas de madera, no tocarlos. Esos pequeños bribones se llevan las pertenencias de los turistas.

En el valle del Peréne se podrán observar otros atractivos como el perfil del indio dormido, figura que parece tallada sobre los cerros. La boca del tigre es otra formación rocosa que marca la unión entre el río Chanchamayo y Perené.

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Balloz, la catarata. Fotografía: Daniela Zambrano

En la misma carretera también se encuentra un pequeño albergue de “macheteros”. Allí se puede conocer a “Pepelucho” un roedor de la selva que se alimenta a base de frutos y tubérculos.  Este animal es fácil de domesticar y su carne es consumida por los lugareños.

Pepelucho, dócil y gordito recibe a los visitantes a cambio de una fruta y la foto cuesta un sol, dinero que contribuirá a la construcción del albergue para sus hijitos y sus amigos.

Comunidades nativas

En el Valle del Perené entre el río y la carretera Marginal de la selva- proyecto iniciado por Belaude Terry – hay comunidades que reciben visitantes. No cobran por el ingreso pero exponen y venden artesanías hechas a base de cuentas de puzanga, huairuro y otras semillas de la selva, además, de ofrecer bebidas y miel.

Las comunidades más visitadas son Manaquiari y Pampa Michi. Ubicadas a 30 min a 45 min de La Merced. Son comunidades ashanikas donde el visitante será vestido con la tradicional cushma, se le pintará la cara con achiote – pigmeto rojiso- y todos bailarán alrededor de la fogata al son de los tambores.

Hay otras comunidades nativas que reciben visitantes: San Pedro de Mananquiari, San Miguel Centro Mananquiari, Pucharini y Bajo Aldea.

Avanzando por la carretera Marginal se llega a Puerto Victoria, un antiguo puerto por ingresaban mercancías a la selva. Allí hay un puente colgante , en cuyo final se encuentra una tradicional iglesia colonial.

Para los que buscan aventura en estas tierras el Poblado San Buena Aventura de Quimiri se describe por sí mismo.  Se puede practicar canotaje, rapel y caminatas por la montaña.

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Comunidades nativas del Valle, del concurso de bebedores de masato. Fotografía: Daniela Zambrano

Tierra de alemanes

Hace casi 200 años,  llegaron un puñado de alemanes y tiroleses a la selva central como parte del proyecto civilizador de Ramón Castilla.  Les prometieron terrenos de cultivo fértil y una pensión vitalicia dada por el Estado en compensación de llevar “cultura” a esas tierras.  Sin embargo, lejos de esa promesas quedaron aislados en la selva peruana. Tuvieron que iniciar  todo de nuevo, comenzar a fabricarse su propia ropa, ordeñar ganado, construir sus casas.

Fundaron Pozuzo , Oxapampa y Villa Rica – tres ciudades que pertenecen a Pasco; pero que están comunicadas con la selva central. Oxapampa y  Villa Rica se encuentran a una hora y media de La Merced y son parte del Tour de los colonos. También se puede llegar a ellos en auto propio o tomando los carros que salen del  Terminal de La Merced.

Villa Rica es una aldea de camino. Chiquita, tranquila con un clima templado de 18 grados. Se puede visitar El Oconal, una laguna donde reposan las aves migratorias y otras especies como el pájaro gris de cola dorada. Otro lugar a visitar es la catarata del León, una caída de agua natural que se asemeja a la melena del rey de la selva.  Otros espacios a visitar son los cultivos de café en la zona, fincas donde se cosecha el grano de mejor calidad del mundo.

Tan cafetero es el poblado que una gran en la plaza hay un monumento en forma de cafetera invitándonos a degustar el sabor amargo –dulce del café villaricense. El mejor lugar para tener esa tasa entre las manos y disfrutar de su aroma es la cafetería “Pasiones por el café”, ubicada a lado de la Plaza. La dueña, Andrea,  da clases de cata de café a los visitantes. Recibe grupos de seis personas. No hay costo por las clases.

Oxapampa, por su lado, es la tierra del ganado. Los mejores quesos, el yogurt artesanal y los mejores chorizos del Perú se encuentran allá.  La Plaza de Oxapampa es un gran jardín . Todo lo demás en esa ciudad parece sumamente europeo, las casas de estilo alemán, las muchachas rubias. Pero si queremos transportarnos en el tiempo y llegar a una colonia alemana de inicios del siglo XX, tenemos que ir a Pozuzo.

Pozuzo se encuentra a tres horas de Oxapampa es una colonia alemana atrapada en el tiempo. Allá se puede probar el tradicional strudel , un dulce de plátano que es el sincretismo perfecto este lo selvático , lo peruano y lo europeo. Allí se pueden ver las danzas tradicionales de la colonia alemana y la vestimenta típica tirolesa.

¿Qué comer?

En Chanchamayo se puede probar el tacacho con  cecina y una veriedad de platos hechos a base de animales de monte como el zamaño y el cutpe. Hay otros típicos de las comunidades nativas platos como el enchipao – un pez embuelto en hojas aromáticas. También se puede consumir la variedad de peces que se crían en el río: barbón, doncella y paco.

En Oxapampa lo recomendado son las parrillas de carne o de cerdo. Se sirve con plátanos frítos y yuca sancochada. Tampoco se puede dejar de probar los lácteos: desde yogurt natural hasta crema de leche, manjar blanco y queso.

¿Qué beber? Como refresco recomendamos tomar aguaje, refresco de quito quito y en las comunidades probar masato- bebida hecha a base de yuca macerada. En cuestión a tragos, la selva es encantadora. Hay una variedad  de licores dulce como el Chuchuhuasi, RC, Siete Raíces, “Aguántame si puedes”, licor de café, camu camu, quito quito y licor de cacao.

DATO en los bares de La Merced y San Ramón vende un macerado de Uña de Gato por un precio módico, bueno para la gripe y para brindar.

Hospedaje en Chanchamayo

En hospedaje hay una variedad de opciones. En San Ramón y La Merced hay hoteles entre 80 y 30 soles dependiendo de la comodidad o servicios que se busquen. Podemos  recomendar en La Merced el  Hospedaje el Rey que cuenta con balcones en cada cuarto; también el Hospedaje El Paraíso que tiene wifi, agua caliente y servicio de planchado y lavado de ropa. En San Ramón está el Hotel Shirampari que cuenta con piscina, campo de fulbito y vóley.

Si se busca algo más económicos el Hotel Los Portales en La Merced es una buena opción. Los hospedajes en Villa Rica son más cómodos oscilan entre los 50 y 20 soles. El Hotel El Príncipe es una buena opción. En Oxapampa hay varias opciones de hospedaje alrededor de la Plaza y los precios varían entre 50 y 100 soles.

Chanchamayo es un valle perfecto para disfrutar el feriado largo de Fiestas Patrias, alberga la mayor reserva de orquídeas del Perú con más de 200 variedades. Oxapampa alberga la Reserva de Biosfera Oxapampa Asháninka – Yánesha , como vemos tiene ecosistemas únicos y muy delicados por lo que el turismo, si bien es una de sus fuentes de ingreso debe cuidar estos espacios evitando estresar a los animales silvestres y manteniendo la limpieza de las áreas naturales y bosques.

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